martes, 20 de noviembre de 2012

Formación de una nueva vida


Bienvenidos/as a nuestro blog, somos estudiantes del programa de Habilitación Docente, en el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña, Recinto Luís Napoleón Núñez Molina. Estamos cursando la materia Psicología  y Desarrollo Humano,facilitadora Wanda Román.

Nuestro grupo esta compuesto por: 

 

 
Evelin  Martínez  Polanco



 Licda. en Contabilidad.
Trabajo Farmacia  Brenova
Egresada de la Universida Autónomade Santo Domingo(UASD).



Céfany Paulino
Licda. en Comunicación Social
Trabaja en el Programa Rumbo TV
Egresada de la Universidad Tecnológica de Santiago (Utesa)


Rosanny Cruceta
Licda. Fármaco-Bioquímico
Trabaja en Semma 
Egresada de la Universidad Tecnológica de Santiago (Utesa)

Leticia Gutiérrez
Licda. en Comunicación Social
Egresada de la Universidad Tecnológica de Santiago (Utesa)


Walter Pimentel
Lic. Ingeniero en Informática 
Egresado de la  
Universidad Autónoma Santo Domingo(UASD).


Trabaja en el Liceo Profesores Mercedes Peña

La estimulación del bebé comienza en el vientre materno


cuando el  niño nace se encuentra rodeado de estímulos, es en el vientre materno donde comienza la estimulación, ya que el feto se encuentra en continuo desarrollo, sus sentidos empiezan a prepararse y agudizarse.

A causa de este desarrollo temprano de los sentidos, la madre debe estar en un contexto tranquilo, en el que el feto pueda percibir todo aquello que sucede.

Así, del mismo modo que los estímulos positivos (por ejemplo, los besos o las caricias) tienen efectos favorecedores e inspiran un estado emocional sereno, todas las situaciones negativas (como pueden ser las peleas o los gritos) causan efectos perjudiciales al estado emocional del bebé.

Hablarle al bebé es algo que le beneficiará, ya que aunque no le veamos, él nos escuchará y reaccionará a ello. Debemos hablarle como si estuviera con nosotros fuera, experimentando todo lo que el entorno nos proporciona.

Colocar una linterna en el abdomen y moverla ayudará a estimular la vista del bebé, puesto que una ligera cantidad de luz logra llegar al vientre. Pero debemos tener cuidado, ya que el niño es muy sensible y no conviene abusar de la luz.

La música tiene un efecto muy favorecedor al feto, ya que ayuda a favorecer la actividad cerebral.

Acariciar el vientre es un estímulo que el bebé siente de forma indirecta mediante el calor, el movimiento y la vibración.

Durante estas técnicas de estimulación, la participación del resto de la familia permite que el bebé se familiarice con su futuro entorno.


El bebé y la familia

Durante estas técnicas de estimulación, la participación del padre y la familia permiten que el bebé se familiarice con su entorno.

El padre o los más cercanos también pueden acariciar el vientre materno y hablarle al feto. De esta manera, él se familiariza con su voz y con los movimientos que producen las caricias en el vientre.

Recuerde consultar al médico sobre el modo y la frecuencia de la estimulación intrauterina. De este modo obtendrá los mejores resultados posibles.





Reglas para comer bien durante el embarazo



                      Revisado por la nutricionista Claudia González 


                                  Adapta tu alimentación a esta etapa

La mayoría de las mujeres embarazadas necesitan incrementar las proteínas que toman, ciertas vitaminas como el ácido fólico y minerales como el hierro, y comer algunas calorías extra para tener más energía. Es muy recomendable que limites la comida chatarra, porque tiene muchas calorías, pero pocas de las vitaminas y minerales que necesita tu bebé. Sin embargo, comer mejor no significa comer más o mucho más. La creencia de que durante el embarazo hay que comer por dos, se descartó hace tiempo. Si tienes un peso adecuado al inicio de tu embarazo, no necesitarás calorías extras durante el primer trimestre. Durante el segundo trimestre, tu bebé sólo necesita que añadas 300 calorías más por día (y 300 calorías no son grandes cantidades de comida, por ejemplo, un jugo, una tortilla y un poco de arroz ya las completan) y alrededor de 450 calorías adicionales por día durante el tercer trimestre. Si tienes sobrepeso o de lo contrario, estás baja de peso, no te bases en el número de calorías arriba indicadas. Eso dependerá de la meta que tengas para controlar tu peso.

Comienza a tomar tus vitaminas prenatalesEn un mundo ideal, en el que no existieran las náuseas ni el rechazo a ciertos alimentos, una dieta equilibrada sería todo lo que una futura mamá necesitaría para alimentarse bien. Sin embargo, para asegurarte de que tanto tú como tu bebé están recibiendo todos los nutrientes que necesitan, además de seguir una dieta equilibrada debes tomar las tabletas de vitaminas y minerales prenatales. 

Asegúrate de que las vitaminas que estás tomando contengan ácido fólico. Necesitarás 400 mg de ácido fólico todos los días antes de quedar embarazada y una vez que descubras que estás embarazada, aumenta tu consumo diario de ácido fólico a un mínimo de 600 mg. La falta de ácido fólico se ha relacionado con defectos del tubo neural como la espina bífida. 

Algunos investigadores además indican que existe uno nutriente importante que puede prevenir los defectos del tubo neural. Éste es la colina, un nutriente poco conocido pero que se considera esencial para el organismo humano. Necesitarás tomar 450 mg de colina diarios. La gran mayoría de vitaminas prenatales no contienen este nutriente así que lo tendrás que obtener por medio de alimentos. 

La colina está presente en los huevos, los cacahuates, el germen de trigo, la remolacha (el betabel), la soya, los garbanzos, las lentejas y el arroz, entre otros. 

Más adelante, puede que el médico te recomiende tomar hierro o calcio para asegurarse de que tienes una cantidad suficiente de estos minerales claves. Otros especialistas también recomiendan que tomes vitamina D durante el embarazo. 

    Aumenta de peso gradualmentee tres grandes. Será más fácil para tu cuerpo digerirlas. No te saltes comidas, incluso si no tienes hambre, porque el bebé necesita recibir alimento de forma regular. 

Está bien si comes botanas saludables o bajas en calorías, las cuales proporcionan no más de 150 calorías por porción. Las más adecuadas son los alimentos naturales, como las frutas, los vegetales y los productos lácteos como el yogur. Recuerda que es muy recomendable que limites la comida chatarra, porque tiene muchas calorías, pero pocas de las vitaminas y minerales que necesita tu bebé. 
Come algo dulce de vez en cuando                    
 Las comidas procesadas y los postres con mucho azúcar no deberían formar parte de tu dieta. Sin embargo, no se trata de decirle adiós a todos los dulces por estar embarazada, los puedes comer en ocasiones especiales. No te atormentes que una galleta o un pedazo de pastel de chocolate de vez en cuando no le harán daño a tu bebé.

Los mejores ejercicios físicos para el embarazo






Hacer ejercicio durante el embarazo tiene resultados maravillosos para tu salud. Mejora tu estado de ánimo, te ayuda a dormir mejor y disminuye los dolores y molestias típicos del embarazo. También te "entrena" para el parto, fortaleciendo los músculos y mejorando la resistencia, y hace que recuperes más rápidamente la forma después del nacimiento de tu pequeño. 
La actividad física ideal es la que ejercita el corazón, mantiene el cuerpo flexible, controla el aumento de peso y prepara la musculatura sin que esto represente un esfuerzo exagerado, ni para ti ni para el bebé. 
Las actividades que sugerimos a continuación suelen ser seguras para las embarazadas, aunque algunas no las puedas hacer durante los últimos meses de embarazo. Sin embargo, siempre es recomendable consultar con tu doctor antes de empezar un programa de ejercicios físicos. También es importante conocer las 13 reglas para hacer ejercicio con seguridad durante el embarazo.

 Ejercicios cardiovasculares
  Caminar: Es una de las mejores actividades cardiovasculares para las mujeres embarazadas, y te mantiene en forma sin castigar las rodillas y tobillos. Otra ventaja es que se puede hacer en cualquier lugar, no requiere ningún equipo especial aparte de un buen par de zapatos, y es una forma de ejercicio segura durante los nueve meses de espera Nadar: Los médicos y entrenadores físicos consideran la natación el mejor ejercicio para las embarazadas y también el más seguro. La natación es ideal porque trabaja los músculos de las piernas y brazos, ofrece beneficios cardiovasculares, y permite que la embarazada se sienta ligera en el agua a pesar de su aumento de peso. 
• Ejercicios aeróbicos de bajo impacto: Una de las ventajas de inscribirte en una clase de ejercicio aeróbico es que te dedicarás al ejercicio en un horario específico y consistente. Además, si te inscribes en una clase especial para embarazadas disfrutarás la compañía de otras mujeres encinta, y tendrás la seguridad de que todos los movimientos son sanos para ti y para tu bebé. 
• Bailar: Puedes hacer ejercicio beneficioso para el corazón bailando al ritmo de tu música favorita en tu propia sala, siguiendo la coreografía de un DVD o inscribiéndote en una clase de baile. Lo único que debes evitar son los saltos y las piruetas. 
Ejercicios de flexibilidad

Yoga.Los ejercicios de yoga pueden ayudarte a fortalecer los músculos  mantenerte flexible, con la ventaja de que no ejercen nada o casi nada de impacto sobre las articulaciones. Sin embargo, si quieres trabajar también el corazón, tendrás que añadirle dos o tres días de caminatas o natación a tu programa semanal de ejercicios de yoga.

 
 Estiramiento: El estiramiento es fantástico para mantener la elasticidad, relajar los músculos y prevenir lesiones. La mejor forma de acabar tu actividad cardiovascular es realizando algunos ejercicios de estiramiento.


La Concepción

La concepción es el proceso durante el cual se concibe o empieza a gestarse una vida en el útero de la madre o hembra de un animal. 
 
Desde el punto de vista biológico, la vida humana inicia en el momento de la concepción, exactamente cuando el esperma fertiliza al huevo. El huevo fertilizado tiene toda la información en los genes que hacen a un ser humano.
 
Así se produce la concepción
Una sucesión de hechos sorprendentes ayudan al espermatozoide a fecundar el óvulo y a que el embrión se implante, con éxito, en el útero.Abandonar la vagina, ascender por el cérvix, atravesar la cavidad uterina y alcanzar las trompas de Falopio donde, con suerte, un óvulo espera a ser fecundado. La tarea del espermatozoide no acaba aquí. Aún debe ser capaz de romper la envoltura del óvulo y fertilizarlo y, después, éste debe llegar al útero y anidar con éxito...
La fecundación parece una carrera de obstáculos. Y en cierto modo lo es. Pero espermatozoide y óvulo juegan con ventaja: que se produzca finalmente el embarazo no es fruto de la casualidad. Investigaciones recientes han desvelado una serie de factores que, encadenados, hacen posible el milagro de la vida.
Los espermatozoides son "succionados"
Para ir desde la vagina a las trompas de Falopio, los espermatozoides no se bastan con el movimiento de sus colas. Hoy sabemos que en el interior del útero se activa de forma natural una especie de mecanismo de succión: el orificio uterino impulsa hacia arriba todo lo que se encuentra en el fondo de la cavidad vaginal. Las prostaglandinas, sustancias presentes en el semen, fomentan esta succión; también lo hacen las contracciones que experimenta el útero en el orgasmo femenino.
El siguiente reto al que se enfrentan los espermatozoides es entrar en la trompa de Falopio "correcta", es decir, la que alberga el óvulo. Gracias a la producción de estrógenos y a un mayor riego sanguíneo, la trompa en cuestión se encuentra bien abierta para facilitar el paso de los espermatozoides, mientras que la trompa vacía permanece "cerrada".
Otro factor que ayuda a los espermatozoides en su hazaña: la temperatura corporal de la mujer se eleva un poco después de la ovulación por influencia de la hormona progesterona. Esto beneficia a las células espermáticas, pues alcanzan su mayor movilidad a una temperatura corporal de 37 grados.
Atraídos por el olorSe sabe que el óvulo emite unas sustancias estimulantes para atraer a los espermatozoides a su encuentro. Éstos, por su parte, están dotados de unos receptores olfativos (recientemente descubiertos) con los que captan esas "señales" que envía el óvulo y que les ayudan a encontrar el camino correcto.
Los científicos han comprobado, además, que existen otras sustancias capaces de atraer a los espermatozoides. Un experimento reciente mostró cómo el olor de una determinada flor (en concreto, el lirio de los valles) les atraía tanto que inlcuso llegaban a duplicar su velocidad de desplazamiento.
Este hallazgo sugiere que existen sustancias aromáticas que inducen a los espermatozoides a moverse en una determinada dirección. Esto podría tener aplicaciones futuras en el campo de la inseminación artificial, para aumentar las posibilidades de embarazo.
Los investigadores han realizado otra comprobación interesante: la existencia de una sustancia olfativa bloqueante que hace ineficaz el estímulo que envía el óvulo. Sus descubridores creen que en el futuro esto podría dar lugar a nuevos métodos anticonceptivos: bastaría con "tapar la nariz" a los espermatozoides y así impedir que encuentren el óvulo.Los espermatozoides poseen unos "receptores olfativos" que captan las señales del óvulo.
Trabajo en equipo
Una vez producido el encuentro del óvulo y los espermatozoides en la trompa, queda lo más dificil: la fecundación. Por suerte, los espermatozoides pueden sobrevivir hasta 120 horas en el aparato genital femenino. Así las cosas, si se tienen relaciones sexuales cinco días antes de la ovulación, existe la posibilidad de que la mujer se quede embarazada.
Como todos los grandes organismos unicelulares, el óvulo está rodeado de una capa protectora, llamada zona pelúcida, bastante gruesa y poco penetrable. Se precisa que una gran cantidad de espermatozoides "erosionen" esa envoltura durante un tiempo, en una especie de trabajo en equipo, hasta que la membrana se "rompe" en un punto. Solo entonces, el espermatozoide situado delante del desgarro puede penetrar y fecundar el óvulo.
El proceso podría compararse con el asalto a una fortaleza. Es decir, se precisa una concentración mínima de espermatozoides para conseguir una fertilización natural. Si ésta es escasa, el trabajo en equipo no es posible y la fecundación no se produce.
Estos descubrimientos echan por tierra una creencia popular: al contrario de lo que se pensaba antes, el proceso no tiene nada que ver con una selección de espermatozoides, ni es el espermatozoide más rápido el que fecunda el óvulo.
Implantación en el útero
Después de la fecundación, el embrión se desplaza al útero y, pasados unos cinco días, empieza a anidar en él. Días más tarde, el embrión comienza a producir la HCG (hormona gonadotropina) que, junto con la progesterona y los estrógenos, posibilitan que el proceso siga su curso.
Si todo va bien, la gestación avanzará. Por el contrario, si el embrión no llega a implantarse en el útero, después de unos 12 días una hemorragia anunciará que el embarazo no se ha producido.





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